Kassar príncipe de Ubark, hijo mayor del rey Atheron
sudaba copiosamente en el gran salón de entrenamiento del palacio. una
habitación circular de 50 metros de diámetro con una cúpula de piedra coralina rematada
con un ventanal de cristal que difuminaba agradablemente la luz del sol y con
un piso adornado con dibujos que recordaban los arabescos de las armaduras de
los guerreros solares y sin mas adornos que espadas y lanzas de entrenamiento;
el príncipe solo con un pantalón bombacho blanco ceñido por un cinturón
purpura, había recogido su largo cabello oscuro en una coleta, diferente a su
acostumbrada trenza con que se dejaba ver en publico al lado de su padre y que
debía cortarse cuando fuera coronado Rey.
Hacia hábiles figuras con un bastón de madera de 1.20 m parecido a un bo y repasaba
los doscientos movimientos que la orden de los guerreros príncipes practicaban
durante dos horas al amanecer, esta era su disciplina de entrenamiento desde
los 6 años y ahora se había convertido en un total maestro, los dominaba y los
realizaba mecánicamente y aun añadiendo e improvisando algunos actos para salir
de su ya aburrida rutina, aunque nadie lo observaba su gracia y maestría era de
una belleza impecable en sus movimientos,
pero le gustaban mas los desafíos empezó a recordar como a los 10 años
su padre le colocaba compañeros de entrenamiento de entre los hijos de los
nobles, otros guerreros príncipes pero estos no presentaban demasiado desafió a
sus cultivadas habilidades y en algún momento pensó enojado que se trataba de
una deferencia hacia él por su condición de gobernante heredero, cosa que le
enojaba, por eso ya los doce años el Rey buscaba guerreros para su hijo de
otros clanes con mayor experiencia y aun guerreros experimentados sin embargo
el joven Kassar había demostrado una fortaleza de espíritu y habilidades
superiores a los de un maestro experimentado.
Un día al cumplir catorce años su padre trajo a un
compañero de combate distinto, el hijo del Jayil Kurios un muchacho de su misma
edad educado en las provincias en diversas artes de los otros clanes de
guerreros y que se preparaba para ser del clan universal, ya haba visto a estos
guerreros callados haciendo guardia en el palacio y dentro de la gran ciudad,
pero nunca había visto a los cadetes de la orden de los Universales, pero sobre todo algo en
el rostro del muchacho que venia al lado de su padre le llamo la atención, no
usaba la mascara pues aun no era un guerrero como tal y podia ver una belleza familiar e intrigante en el joven
Korak, algo que le hizo sentir incomodo porque sentía que este joven
desconocido le era muy afín aunque no entendía el porque; esto por carambola le
causo un efecto de rechazo y antipatía natural hacia su nuevo compañero de
entrenamiento.
-salud príncipe kassar, mi nombre es Korak, cadete
del clan universal se me ha concedido el permiso de entrenar junto a usted.-dijo
el joven con entusiasmo al ver al príncipe mirándolo expectante.
-Ah ¿en serio?, Y que bases tienes?.-pregunto
despectivo Kassar
-vengo de entrenar con el clan de cristal y antes
entrene con los guerreros térmicos pase las pruebas de iniciación en ambos
clanes sobresalientemente, y mi padre me ha dado la instrucción en las
habilidades del clan de los universales desde los los 5 años.-Korak
menciono sus facultades con naturalidad
y emoción espontanea, pero a kassar le parecía que era presuntuoso.
El rey observo la interacción de ambos muchachos y luego
sonriente y satisfecho los dejo actuar a
solas, inmediatamente salio el Rey, Kassar “probo” a su contendiente con un giro
de su madero tratando de cogerle desprevenido y golpear su cara pero este
fácilmente lo esquivo dando un salto doble hacia atrás y agarrando otro madero
de la pared, esto asombro a Kassar, acostumbrado a la lentitud de los otros
contendientes así que siguió atacándole haciendo que su madero diera vueltas de
360º alrededor pero el joven Korak sonreía y esquivaba o detenida los golpes
con su madero y en una asombrosa prueba de velocidad se coloco detrás del
príncipe como su sombra en un movimiento y le empujo haciéndole caer, esto fue
humillante para el príncipe a quien
nadie había tocado jamas en un combate a excepción de su padre, y lo mas humillante
era la sonrisa flagrante en el Rostro de Korak. pero Kassar también era muy rápido y aprendía de sus errores se
levanto y de un salto se coloco detrás del joven cadete y le devolvió el
empujón con una patada dada con saña en la espalda, el joven Korak cayo de
bruces y asombrado por la fuerza del príncipe y le miro divertido mientras se levantaba, ambos sin mediar
palabra soltaron los bastones de madera y empezaron a combatir intercambiando
patadas y golpes a mano limpia. Kassar advirtió la maestría de su rival y su
velocidad, y Korak la fuerza y la tenacidad del príncipe, el tiempo fue volando
y empezaron a pelear con mas fuerza, mas velocidad y mejor técnica y parecía
que a ambos el combate les daba mas energía, sin lograr que el uno venciera y
dominara al otro por mas empeño que le colocaban, por fin hicieron un alto. Por
acuerdo casi tácito y espontaneo, los entrenamientos se repitieron a diario
durante un año y en ese tiempo fue cuando Kassar descubrió algo de Korak, este
podía leer su mente y así podía anticipar sus movimientos, pero esto le llevo a
otro mas acerca de el mismo que también podía anticipar los movimientos de
Korak leyendo la mente de él fue cuando
este había adoptado la técnica de dejar de pensar haciendo sus movimientos
mecánicos y las técnicas aparecían por la repetición en la memoria y recuerdo
de sus músculos entrenados, así que le imito, así fue que recibieron ambos
verdaderas palizas del uno y del otro, finalmente terminaban agotados del
esfuerzo físico, y aun desafiados por el otro y sin deseos de rendirse. Los entrenamientos
les dejaba extenuados y siempre sin una victoria real, pero entre mas combatía
mas crecía en ambos el deseo de seguir peleando y en Kassar la antipatía hacia
Korak, Durante el resto del día y del tiempo, Korak fue un huésped del palacio
aprendiendo del mismo rey Atheron y comiendo de la mesa acerca de la historia
de Ubark y de como comportarse, mostraba tanto entusiasmo que el Rey le tomo
cariño, pero en Kassar crecía la desazón, Su madre la Reina Kassandra también
compartía con él este disgusto, aunque no lo expresaba. junto al rey su
semblante era una mascara de belleza perfecta y silenciosa pero sin dejar de
mirar subrepticiamente al niño que entrenaba con su hijo, cuando el Rey no
estaba era indiferente al joven Korak ¿porque le causaba tanto rechazo?,
¿porque su padre lo traía al palacio?y sobretodo ¿y porque no podía vencerlo?
Era solo un cadete hijo de un universal
ni siquiera era de su clan de los guerreros solares los mas poderosos
del reino de Ubar, día a día el joven también participaba junto al príncipe en
las festividades y usaba la ropa de gala
del mismo Kassar, fue allí cuando se dio cuenta de la razón y el porque de la
aversión que le causaba Korak, se parecía mucho a él mismo, se parecia al
príncipe, era su nariz , el color de su cabello, la forma de los ojos, el mismo
reflejo del espejo de Kassar unas pequeñas diferencias pero quien no lo
conociera le habría tomado por el príncipe o su hermano menor excepto por su
sonrisa, siempre sonreía, aun cuando le daba golpes en los entrenamientos
seguía sonriendo, y eso le hacia ver bien y le odio entonces a Korak, en un
odio casi irracional, deseando que su rostro desapareciera a golpes o deseando
que se colocara la mascara de los universales hasta el día de su muerte.
En su ultimo combate entrenando Kassar cambio su rutina
dejo de lado sus armas y la pelea física y empezó a usar las habilidades
naturales de los solares, un calor mas abrasador que la energía de un térmico
de nivel 5 partió de sus manos en un rayo dorado dirigido a Korak y este creo
inmediatamente una defensa de hielo aprendida del clan de cristal, y un
relámpago azul partió de su cuerpo a los pies del príncipe, la descarga
sorprendió a este que contraataco inmediatamente con un relámpago de energía
dorada solo para tropezar con un campo de fuerza alrededor del cuerpo del
cadete, aumento su nivel y este le resistió aunque con gran esfuerzo pero
después de unos minutos cayo de rodillas y luego al creerlo derrotado se dio
cuenta que el campo de fuerza se
intensificaba al tomar la misma energía de Kassar para fortalecerse. Así que
este detuvo el combate que ya iba demasiado lejos, el joven universal ya no
sonreía si no que tenia el ceño fruncido y con torva faz. Se vistió en silencio
pero antes de salir sin poder contenerse mas le espeto:
-Príncipe Kassar, debe tener mayor cuidado usted
pudo matarme-
-¿Pude? El problema es que no lo logre. Estoy
cansado de tu sonrisa y de que estés en mi palacio, que uses mi ropa y de ver
tu rostro, estoy harto de ti Korak gracias a akernáh hoy es nuestro ultima vez
juntos, espero que mueras allá adonde vas.
sorprendido ante este exabrupto del príncipe Korak sonrió
de nuevo -No, mi príncipe, no moriré pero te juro que si me vuelves a
atacar así , veras mi rostro antes de morir
-¡Nunca amenaces a un príncipe real!,
¡Bastardo!
-No soy bastardo soy hijo legitimo del
Señor de los universales-inmediatamente
Korak abandono el lugar de combate
Ese año paso y Korak partió a su viaje de iniciación y
Kassar empezó su camino a ser rey, aprendió mas técnicas y se enfrento mejores
guerreros en combates en defensa del reino de Ubar, esto con gran molestia de
la nobleza y del rey que no deseaba que su hijo se inmiscuyera en batallas que
pusieran en peligro su integridad, sin embargo decía que un príncipe debía fortalecer
sus habilidades para mostrar su valor
como rey
Atheron le gusto
esto, tenia una gran satisfacción al ver a su hijo siempre victorioso en la
diplomacia y en sus salidas militares con los guerreros térmicos, durante diez
años salia a las provincias a buscar a los mejores guerreros de otros imperios
y aun hizo pacto con las damas eternas, estas deseosas de nuevas conquistas le
tomaron como discípulo a escondidas de la nobleza de Ubar; hizo el amor a las
bellas mujeres que luchaban con el rayo, y aprendió de las peligrosas morenas
que se transformaban en fuego vivo y formo en las provincias su propio palacio
principesco con un gran harem de mujeres que descendían del cielo a estar con
él, siguio esperando que su padre
dimitiera al trono o muriese y así poder convertirse en el soberano
indiscutido, pero algo siempre amargaba sus sueños de grandeza, algo que su
madre empezo alimentar en el, era el recuerdo del joven Korak, un odio
exarcebado por el temor de que este fuera en realidad un hijo bastardo de
Atheron ahora diez años después este volvía para ser su futura mano derecha o
su enemigo. Y no olvidaba que bajo la mascara el asombroso parecido de Korak
consigo mismo, el temor a que el universal en realidad fuese un bastardo hijo
del rey Atheron.
Una figura entro en el salón de entrenamiento, Kassar no
tuvo necesidad de voltear para saber quien era, la energía mental del universal
era tan inconfundible como una huella digital. Venia sin su armadura y solo la
mascara de acero kerniano que lo distinguía por su alto rango cubría sus facciones.
-Bienvenido, Jayil Korak- dijo volteando el
príncipe para ver al universal- Gracias por el honor de ser tu invitado,
mi príncipe.
-Seria una imprudencia de mi parte y
falta de honor para aquel al cual he jurado lealtad- respondió Korak -he
bloqueado esta facultad pues así como puedo leer una mente, mi mente puede ser
leída
-Seria una imprudencia de mi parte y
falta de honor para aquel al cual he jurado lealtad- respondió Korak -he bloqueado
esta facultad pues así como puedo leer una mente, mi mente puede ser leída
-¿sabias que es una facultad propia de los guerreros
príncipes?
-Si,
lo se, pero soy un universal mi príncipe, aprendí esta habilidad de ti mi
señor- esto
sorprendió al príncipe- ¿de mi? Explícame eso.
-
como universal aprendo al entrenar, así como tu aprendiste de mi, a moverte a
velocidades subsonicas.
El
príncipe se sintió satisfecho y halagado, la voz de Korak había madurado y
vuelto estentórea y el hecho de no tener que ver su rostro hacia a su rival menos odioso, casi
soportable; pero no olvidaba para que le había llamado - Jayil Korak, me
encantaría escuchar tus aventuras en las inhóspitas tierras del Sur pero la
verdad es que te he hecho llamar para medirme en combate contra ti. –
Korak se sintió perturbado- Señor te he jurado jamas levantar mi espada
contra un guerrero príncipe
-No
sera un combate a muerte, lo haremos entrenando sin armas, solo quiero ver tus
habilidades o ¿acaso te niegas a obedecer a tu señor?- no espero la respuesta pues
fiel a su costumbre le lanzo una bola de energía que golpeo a velocidad
supersonica el cuerpo de Korak que fue lanzado por la fuerza de la explosión a
la pared del salón, el dolor del golpe le hizo cerrar los ojos bajo la mascara
y al abrirlos Kassar parecía haber
desaparecido
Sin embargo podía sentir su presencia,
otra bola de energía hizo blanco en el universal con tanta fuerza que termino
despidiéndole al otro lado del salón
-¿Que
es esto?¿ te burlas de mi?se que podías haber esquivado esas.- era
cierto, y el príncipe lo había notado Korak se había dejado golpear con el
animo de no mostrar su poder, pero ahora sabia
que no podía seguir haciéndolo porque Kassar no estaría
satisfecho hasta medirse con el o matarlo.
Aunque
no podía verlo pues estaba usando alguna extraña forma de camuflaje podía
sentir su presencia el impulso de una emoción fuerte parecida al odio, espero y
al ubicar la fuente del sentimiento elevo su poder y le lanzo a su vez un rayo
electrico de energía que Kassar esquivo fácilmente y lo contraataco golpeando
con la fuerza de sus puños el cuerpo del universal que cayo de rodillas al
perder el aire.-¡Levántate, te he pedido un desafió, no recuerdas tus
palabras Korak, hijo de Kurios?- allí de rodillas Korak suplico- te
pido perdón mi Señor era un joven impetuoso y tonto. -horrorizado por
esta petición de clemencia de su otrora rival hizo que creciera su decepción y
y frustración, golpeando a Korak con furia asesina, -¡Pelea, hijo de
Kurios!.- elevo mas su nivel de energía hasta tipo 8 alzando sus manos engarrotadas que
adquirieron el aspecto del metal bruñido
mientras Korak se encontraba aun de rodillas, fue allí cuando este aprovecho se
movió rápido como un relámpago; se levanto veloz y golpeo suavemente en tres puntos
en el cuello del príncipe, su plexo solar y la axila bajando su fuerza a
1 e inmovilizando al príncipe que observaba indefenso como el universal lo tenia a su merced -¿querías ver mi
poder Príncipe Kassar?; no esta en mis tecnicas aunque poseo muchas, ni en mi
fuerza ya pues tu eres mas fuerte, mi poder se basa en la mente y la
astucia; tu diste un gran golpe en la
ceremonia de ayer, ahora esta es mi lección para ti, “no todo el que te adula
quiere lo mejor para ti, y no todos los que te insultan quieren lastimarte”.-los
ojos del príncipe se inyectaron de sangre de ira e impotencia -Todo el tiempo
se había burlado de el, si ,”debajo de esa mascara debes estar sonriendo
maldito”- pensó para si, entre mas luchaba mas débil se sentía y podía ver como
se debilitaba, su voz no salia así que proyecto su voz al universal -”¡no
olvidare este insulto!”- perdió el conocimiento y el universal lo libero
abandonado el lugar, aunque se equivocaba, desde el día que colocaron su
mascara Korak habia dejado de sonreír.


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