martes, 12 de marzo de 2013

LA MASCARA DEL ODIO CAPITULO 6


 Kassar príncipe de Ubark, hijo mayor del rey Atheron sudaba copiosamente en el gran salón de entrenamiento del palacio. una habitación circular de 50 metros de diámetro con una cúpula de piedra coralina rematada con un ventanal de cristal que difuminaba agradablemente la luz del sol y con un piso adornado con dibujos que recordaban los arabescos de las armaduras de los guerreros solares y sin mas adornos que espadas y lanzas de entrenamiento; el príncipe solo con un pantalón bombacho blanco ceñido por un cinturón purpura, había recogido su largo cabello oscuro en una coleta, diferente a su acostumbrada trenza con que se dejaba ver en publico al lado de su padre y que debía cortarse cuando fuera coronado Rey.
Hacia hábiles figuras con un bastón de  madera de 1.20 m parecido a un bo y repasaba los doscientos movimientos que la orden de los guerreros príncipes practicaban durante dos horas al amanecer, esta era su disciplina de entrenamiento desde los 6 años y ahora se había convertido en un total maestro, los dominaba y los realizaba mecánicamente y aun añadiendo e improvisando algunos actos para salir de su ya aburrida rutina, aunque nadie lo observaba su gracia y maestría era de una belleza impecable en sus movimientos,  pero le gustaban mas los desafíos empezó a recordar como a los 10 años su padre le colocaba compañeros de entrenamiento de entre los hijos de los nobles, otros guerreros príncipes pero estos no presentaban demasiado desafió a sus cultivadas habilidades y en algún momento pensó enojado que se trataba de una deferencia hacia él por su condición de gobernante heredero, cosa que le enojaba, por eso ya los doce años el Rey buscaba guerreros para su hijo de otros clanes con mayor experiencia y aun guerreros experimentados sin embargo el joven Kassar había demostrado una fortaleza de espíritu y habilidades superiores a los de un maestro experimentado.
Un día al cumplir catorce años su padre trajo a un compañero de combate distinto, el hijo del Jayil Kurios un muchacho de su misma edad educado en las provincias en diversas artes de los otros clanes de guerreros y que se preparaba para ser del clan universal, ya haba visto a estos guerreros callados haciendo guardia en el palacio y dentro de la gran ciudad, pero nunca había visto a los cadetes de la orden  de los Universales, pero sobre todo algo en el rostro del muchacho que venia al lado de su padre le llamo la atención, no usaba la mascara pues aun no era un guerrero como tal y podia ver  una belleza familiar e intrigante en el joven Korak, algo que le hizo sentir incomodo porque sentía que este joven desconocido le era muy afín aunque no entendía el porque; esto por carambola le causo un efecto de rechazo y antipatía natural hacia su nuevo compañero de entrenamiento.
-salud príncipe kassar, mi nombre es Korak, cadete del clan universal se me ha concedido el permiso de entrenar junto a usted.-dijo el joven con entusiasmo al ver al príncipe mirándolo expectante.
-Ah ¿en serio?, Y que bases tienes?.-pregunto despectivo Kassar
-vengo de entrenar con el clan de cristal y antes entrene con los guerreros térmicos pase las pruebas de iniciación en ambos clanes sobresalientemente, y mi padre me ha dado la instrucción en las habilidades del clan de los universales desde los los 5 años.-Korak menciono sus  facultades con naturalidad y emoción espontanea, pero a kassar le parecía que era presuntuoso.
El rey observo la interacción de ambos muchachos y luego sonriente y satisfecho los dejo actuar  a solas,  inmediatamente salio el Rey,  Kassar “probo” a su contendiente con un giro de su madero tratando de cogerle desprevenido y golpear su cara pero este fácilmente lo esquivo dando un salto doble hacia atrás y agarrando otro madero de la pared, esto asombro a Kassar, acostumbrado a la lentitud de los otros contendientes así que siguió atacándole haciendo que su madero diera vueltas de 360º alrededor pero el joven Korak sonreía y esquivaba o detenida los golpes con su madero y en una asombrosa prueba de velocidad se coloco detrás del príncipe como su sombra en un movimiento y le empujo haciéndole caer, esto fue humillante para  el príncipe a quien nadie había tocado jamas en un combate a excepción de su padre, y lo mas humillante era la sonrisa flagrante en el Rostro de Korak. pero Kassar también era  muy rápido y aprendía de sus errores se levanto y de un salto se coloco detrás del joven cadete y le devolvió el empujón con una patada dada con saña en la espalda, el joven Korak cayo de bruces y asombrado por la fuerza del príncipe y le miro divertido  mientras se levantaba, ambos sin mediar palabra soltaron los bastones de madera y empezaron a combatir intercambiando patadas y golpes a mano limpia. Kassar advirtió la maestría de su rival y su velocidad, y Korak la fuerza y la tenacidad del príncipe, el tiempo fue volando y empezaron a pelear con mas fuerza, mas velocidad y mejor técnica y parecía que a ambos el combate les daba mas energía, sin lograr que el uno venciera y dominara al otro por mas empeño que le colocaban, por fin hicieron un alto. Por acuerdo casi tácito y espontaneo, los entrenamientos se repitieron a diario durante un año y en ese tiempo fue cuando Kassar descubrió algo de Korak, este podía leer su mente y así podía anticipar sus movimientos, pero esto le llevo a otro mas acerca de el mismo que también podía anticipar los movimientos de Korak leyendo la  mente de él fue cuando este había adoptado la técnica de dejar de pensar haciendo sus movimientos mecánicos y las técnicas aparecían por la repetición en la memoria y recuerdo de sus músculos entrenados, así que le imito, así fue que recibieron ambos verdaderas palizas del uno y del otro, finalmente terminaban agotados del esfuerzo físico, y aun desafiados por el otro y sin deseos de rendirse. Los entrenamientos les dejaba extenuados y siempre sin una victoria real, pero entre mas combatía mas crecía en ambos el deseo de seguir peleando y en Kassar la antipatía hacia Korak, Durante el resto del día y del tiempo, Korak fue un huésped del palacio aprendiendo del mismo rey Atheron y comiendo de la mesa acerca de la historia de Ubark y de como comportarse, mostraba tanto entusiasmo que el Rey le tomo cariño, pero en Kassar crecía la desazón, Su madre la Reina Kassandra también compartía con él este disgusto, aunque no lo expresaba. junto al rey su semblante era una mascara de belleza perfecta y silenciosa pero sin dejar de mirar subrepticiamente al niño que entrenaba con su hijo, cuando el Rey no estaba era indiferente al joven Korak ¿porque le causaba tanto rechazo?, ¿porque su padre lo traía al palacio?y sobretodo ¿y porque no podía vencerlo? Era solo un cadete hijo de un universal  ni siquiera era de su clan de los guerreros solares los mas poderosos del reino de Ubar, día a día el joven también participaba junto al príncipe en las festividades y usaba  la ropa de gala del mismo Kassar, fue allí cuando se dio cuenta de la razón y el porque de la aversión que le causaba Korak, se parecía mucho a él mismo, se parecia al príncipe, era su nariz , el color de su cabello, la forma de los ojos, el mismo reflejo del espejo de Kassar unas pequeñas diferencias pero quien no lo conociera le habría tomado por el príncipe o su hermano menor excepto por su sonrisa, siempre sonreía, aun cuando le daba golpes en los entrenamientos seguía sonriendo, y eso le hacia ver bien y le odio entonces a Korak, en un odio casi irracional, deseando que su rostro desapareciera a golpes o deseando que se colocara la mascara de los universales hasta el día de su muerte.
En su ultimo combate entrenando Kassar cambio su rutina dejo de lado sus armas y la pelea física y empezó a usar las habilidades naturales de los solares, un calor mas abrasador que la energía de un térmico de nivel 5 partió de sus manos en un rayo dorado dirigido a Korak y este creo inmediatamente una defensa de hielo aprendida del clan de cristal, y un relámpago azul partió de su cuerpo a los pies del príncipe, la descarga sorprendió a este que contraataco inmediatamente con un relámpago de energía dorada solo para tropezar con un campo de fuerza alrededor del cuerpo del cadete, aumento su nivel y este le resistió aunque con gran esfuerzo pero después de unos minutos cayo de rodillas y luego al creerlo derrotado se dio cuenta que el campo  de fuerza se intensificaba al tomar la misma energía de Kassar para fortalecerse. Así que este detuvo el combate que ya iba demasiado lejos, el joven universal ya no sonreía si no que tenia el ceño fruncido y con torva faz. Se vistió en silencio pero antes de salir sin poder contenerse mas le espeto:


-Príncipe Kassar, debe tener mayor cuidado usted pudo matarme-
-¿Pude? El problema es que no lo logre. Estoy cansado de tu sonrisa y de que estés en mi palacio, que uses mi ropa y de ver tu rostro, estoy harto de ti Korak gracias a akernáh hoy es nuestro ultima vez juntos, espero que mueras allá adonde vas.
sorprendido ante este exabrupto del príncipe Korak sonrió de nuevo -No, mi príncipe, no moriré pero te juro que si me vuelves a atacar así , veras mi rostro antes de morir
-¡Nunca amenaces a un príncipe real!, ¡Bastardo!
-No soy bastardo soy hijo legitimo del Señor de los universales-inmediatamente Korak abandono el lugar de combate

Ese año paso y Korak partió a su viaje de iniciación y Kassar empezó su camino a ser rey, aprendió mas técnicas y se enfrento mejores guerreros en combates en defensa del reino de Ubar, esto con gran molestia de la nobleza y del rey que no deseaba que su hijo se inmiscuyera en batallas que pusieran en peligro su integridad, sin embargo decía que un príncipe debía fortalecer sus habilidades para mostrar  su valor como rey

 Atheron le gusto esto, tenia una gran satisfacción al ver a su hijo siempre victorioso en la diplomacia y en sus salidas militares con los guerreros térmicos, durante diez años salia a las provincias a buscar a los mejores guerreros de otros imperios y aun hizo pacto con las damas eternas, estas deseosas de nuevas conquistas le tomaron como discípulo a escondidas de la nobleza de Ubar; hizo el amor a las bellas mujeres que luchaban con el rayo, y aprendió de las peligrosas morenas que se transformaban en fuego vivo y formo en las provincias su propio palacio principesco con un gran harem de mujeres que descendían del cielo a estar con él, siguio esperando  que su padre dimitiera al trono o muriese y así poder convertirse en el soberano indiscutido, pero algo siempre amargaba sus sueños de grandeza, algo que su madre empezo alimentar en el, era el recuerdo del joven Korak, un odio exarcebado por el temor de que este fuera en realidad un hijo bastardo de Atheron ahora diez años después este volvía para ser su futura mano derecha o su enemigo. Y no olvidaba que bajo la mascara el asombroso parecido de Korak consigo mismo, el temor a que el universal en realidad fuese un bastardo hijo del rey Atheron.
Una figura entro en el salón de entrenamiento, Kassar no tuvo necesidad de voltear para saber quien era, la energía mental del universal era tan inconfundible como una huella digital. Venia sin su armadura y solo la mascara de acero kerniano que lo distinguía por su alto rango cubría sus  facciones.


-Bienvenido, Jayil Korak- dijo volteando el príncipe para ver al universal- Gracias por el honor de ser tu invitado, mi príncipe.
-Seria una imprudencia de mi parte y falta de honor para aquel al cual he jurado lealtad- respondió Korak -he bloqueado esta facultad pues así como puedo leer una mente, mi mente puede ser leída
-Seria una imprudencia de mi parte y falta de honor para aquel al cual he jurado lealtad- respondió Korak -he bloqueado esta facultad pues así como puedo leer una mente, mi mente puede ser leída
-¿sabias que es una facultad propia de los guerreros príncipes?
-Si, lo se, pero soy un universal mi príncipe, aprendí esta habilidad de ti mi señor- esto sorprendió al príncipe- ¿de mi? Explícame eso.
- como universal aprendo al entrenar, así como tu aprendiste de mi, a moverte a velocidades subsonicas.
El príncipe se sintió satisfecho y halagado, la voz de Korak había madurado y vuelto estentórea y el hecho de no tener que ver  su rostro hacia a su rival menos odioso, casi soportable; pero no olvidaba para que le había llamado - Jayil Korak, me encantaría escuchar tus aventuras en las inhóspitas tierras del Sur pero la verdad es que te he hecho llamar para medirme en combate contra ti. – Korak se sintió perturbado- Señor te he jurado jamas levantar mi espada contra un guerrero príncipe
-No sera un combate a muerte, lo haremos entrenando sin armas, solo quiero ver tus habilidades o ¿acaso te niegas a obedecer a tu señor?- no espero la respuesta pues fiel a su costumbre le lanzo una bola de energía que golpeo a velocidad supersonica el cuerpo de Korak que fue lanzado por la fuerza de la explosión a la pared del salón, el dolor del golpe le hizo cerrar los ojos bajo la mascara y al abrirlos  Kassar parecía haber desaparecido

Sin embargo podía sentir su presencia, otra bola de energía hizo blanco en el universal con tanta fuerza que termino despidiéndole al otro lado del salón
-¿Que es esto?¿ te burlas de mi?se que podías haber esquivado esas.- era cierto, y el príncipe lo había notado Korak se había dejado golpear con el animo de no mostrar su poder, pero ahora sabia  que  no podía  seguir haciéndolo porque Kassar no estaría satisfecho hasta medirse con el o matarlo.
Aunque no podía verlo pues estaba usando alguna extraña forma de camuflaje podía sentir su presencia el impulso de una emoción fuerte parecida al odio, espero y al ubicar la fuente del sentimiento elevo su poder y le lanzo a su vez un rayo electrico de energía que Kassar esquivo fácilmente y lo contraataco golpeando con la fuerza de sus puños el cuerpo del universal que cayo de rodillas al perder el aire.-¡Levántate, te he pedido un desafió, no recuerdas tus palabras Korak, hijo de Kurios?- allí de rodillas Korak suplico- te pido perdón mi Señor era un joven impetuoso y tonto. -horrorizado por esta petición de clemencia de su otrora rival hizo que creciera su decepción y y frustración, golpeando a Korak con furia asesina, -¡Pelea, hijo de Kurios!.- elevo mas su nivel de energía hasta  tipo 8 alzando sus manos engarrotadas que adquirieron el aspecto  del metal bruñido mientras Korak se encontraba aun de rodillas, fue allí cuando este aprovecho se movió rápido como un relámpago; se levanto veloz  y golpeo suavemente en tres  puntos  en el cuello del príncipe, su plexo solar y la axila bajando su fuerza a 1 e inmovilizando al príncipe que observaba indefenso como el universal  lo tenia a su merced -¿querías ver mi poder Príncipe Kassar?; no esta en mis tecnicas aunque poseo muchas, ni en mi fuerza ya pues tu eres mas fuerte, mi poder se basa en la mente y la astucia;  tu diste un gran golpe en la ceremonia de ayer, ahora esta es mi lección para ti, “no todo el que te adula quiere lo mejor para ti, y no todos los que te insultan quieren lastimarte”.-los ojos del príncipe se inyectaron de sangre de ira e impotencia -Todo el tiempo se había burlado de el, si ,”debajo de esa mascara debes estar sonriendo maldito”- pensó para si, entre mas luchaba mas débil se sentía y podía ver como se debilitaba, su voz no salia así que proyecto su voz al universal -”¡no olvidare este insulto!”- perdió el conocimiento y el universal lo libero abandonado el lugar, aunque se equivocaba, desde el día que colocaron su mascara Korak  habia dejado de sonreír.

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