martes, 12 de marzo de 2013

El día del guerrero Capitulo IV


 Korak vio claramente la ciudad de Ubar con sus grandes torres brillando en el horizonte, el desierto terminaba justo a sus pies y y un pequeño bosque  de abetos y pinos alimentados por un rio helado que bajaba de monte luna alimentaba el paraje, en el camino había dejado dos puertas con grupos de   guerreros térmicos que custodiaban el desierto, la noticia de su llegada había sido ya anunciada así que empezó a esperar a la comitiva de recibimiento pues el universal no podía entrar a la ciudad hasta que el Rey diera su permiso para la ceremonia de ordenación, este era el día y el tiempo había llegado.
                                                                                
En el multiverso que es una inmensa red de universos múltiples; hay  un mundo que se encuentra girando alrededor de un inmenso planeta de anillos y  como única compañía una solitaria luna combándose  en el sistema solar binario con dos soles medianos. Por alguna combinación de factores, incidentales en  distancia apropiada de los dos soles combinados, y la acción de la gravedad de los planetas permitían que el enorme planeta fuera habitable para una especie de la raza humana, que vivía allí, hacia mucho (ninguno de ellos sabia cuanto ni como, a pesar del gran avance tecnológico  de su civilización, tampoco se hacían preguntas acerca de ello ) Allí habían forjando diferentes culturas (de las cuales solo se conocen dos en la tierra, nuestro mundo y de forma mas accidental que explorativa por unos cuantos) Entre ellas La gran Ciudad del Norte del continente, una tierra fértil y con grandes fuentes de agua, esta era Ubar la capital de Kubar cuya frontera del Este se encontraba  a orillas del desierto, al lado del gran mar, al  pie del monte de la luna que separaba las gélidas tierras del noroeste, en este inmenso planeta llamado por los locales  “Gibork” pero solo por los grandes científicos de las ciudades estado pues  los demás se refieren a su mundo conocido según la región en que estén.

Dentro del palacio Real  de Ubar los emisarios anunciaban la llegada del señor universal

-¡Ha vuelto de su viaje, el que se fue como un niño  y ha vuelto como hombre!!

la noticia que fue recibida con desdén por los nobles y con alegría por parte del pueblo que se encontraba en la sala de la corte y en la plaza de la ciudad y a través de los  monitores en toda la ciudad mientras con estudiada diplomacia por el Rey Atheron y su hijo el príncipe Kassar;
-Que el hombre que ha venido sea recibido y ocupe el lugar entre sus hermanos y jure lealtad a su padre y rey- Esta era la formula de cortesía que respondía el gran Rey y que era repetida imperturbablemente cada generación, como señal del comienzo de la gran ceremonia. Y los vítores de la multitud señalaba el comienzo de la ceremonia, una comitiva de universales fueron a recibir a su señor acompañados por los generales de los clanes térmico y de cristal y sus comitivas respectivas, la nobleza permanecía en el palacio.

las ciudades de la puerta del norte no conocían otras regiones pues mas allá de las misteriosas montañas hacia el sur jamas han sido exploradas por los ubarianos, ni las damas de akernáh, ni aun los bravos piratas del desierto se atreven a comerciar allí, y los que se han aventurado describen el lugar lleno de una inhóspita selva con una terrible fauna de las cuales pocos  han regresado con vida.   por ello fue sorprendente para los ubarianos que el hijo del Universal lo eligiera para su viaje de iniciación,   El Joven Korak,  había partido con el permiso y bajo el mandato del Rey de Ubar, el Gran Atheron 

Ahora después de doce años volvía, su padre el gran señor de los universales protector del pueblo y de la nobleza había partido al lugar de los grandes guerreros, era su momento, era su hora, lejos de su hogar sintió el llamado en su cuerpo y en su mente, volvió a través de las montañas y del desierto, deteniéndose solo para algunos encuentros con piratas y salvajes.
 Una comitiva de los tres clanes de guerreros que guardan a la población nativa venia su encuentro, uno de ellos era el frio general Kraken, con su armadura de acero kárlico sobre la negra túnica de mallas que cubría su cuerpo a excepción de sus antebrazos con una sola cicatriz a pesar de sus diez años de lucha sobre su cabeza una cimera con forma de cráneo plateado cubriendo sus facciones, una capa azul cobalto con capucha abajo y dos dagas plateadas en su cinturón negro y marchando detrás de el una compañía de diez guerreros de cristal y a  su lado guiando otra fila sonriente de guerreros térmicos liderados por un gigante armado de una gran sonrisa pues su cimera permitía ver la mitad de su rostro se encontraba el gran Karnage señor de los guerreros térmicos con una capa de gala roja y una enorme cimitarra en su espalda, era un gigantesco soldado y la armadura kárlica con marcas ígneas de fuego le hacían ver como un tanque sin embargo su carácter era jovial y alegre y abrazo al joven Korak olvidándose de las normas de etiqueta.
-¡vaya como has crecido Bribón!-grito alzando en sus brazos al apenado señor universal quien respondió con una carcajada ante la inmutabilidad de la comitiva.-Me alegra verte de nuevo hermano, y ahora como generales-dijo Korak,-El obsequio de mi clan, esta capa blanca tejida por las mas bellas artesanas de Padmos...me asegure personalmente que fueran las mas bellas je je je- ,los tres guerreros rieron de buena gana pues una amistad desde chiquillos  había fomentado aquella intimidad entre estos soldados.


Ubar esta organizada por cuatro clanes de  guerreros derivadas  de cinco  originales,  una de ellas había desaparecido entre ellos los guerreros Príncipes  que se habían convertido en la nobleza de la ciudad,  por ello eran ahora una casta de inmenso poder y de energía ilimitadas que  se presentaban en las ceremonias patrióticas con armaduras doradas y lanzas sagradas de cuando eran conocidos como guerreros solares  eran los mas fuertes pero los de menos población. Los tres clanes guerreros como tales eran los guerreros Térmicos soldados y guerreros Constituían  verdadera fuerza armada de Ubar, quienes cuidaban el imperio con poder Piroquinetico, y que se dedican a las luchas contra piratas y las incursiones de los guerreros de las damas de akernáh; Los Cráneos plateados quienes cuidaban la puerta del templo de akernáh, otrora fuente de poder de la ciudad flotante del mismo nombre, eran asesinos silenciosos, asesinaban a los rezagados en las batallas y a los que pretendían huir a través del norte, y su poder era traer la muerte y la devastación congelando los cuerpos de sus victimas o acuchillándolos con sus afiladas dagas. El tercer Clan aunque menos numeroso eran los universales,  se dedicaban a la diplomacia y eran los elegidos por la nobleza de Ubar para el trato con las ciudades del imperio y el imperio de las damas eternas, jueces, sacerdotes y médicos su autoridad era aceptada en cierta manera por todas las ciudades. Lideraban las batallas en como general del ejercito reunido en los tiempos de guerra y protegían a la ciudad en la Paz.

El gran Kraken se adelanto y le entrego a Korak un presente un cinturón negro con una hebilla con forma de cráneo plateado,-Un presente hermano; con el mi clan y  yo te damos la bienvenida como señor de Universales-inmediatamente los miembros de la comitiva del clan universal cambio la desgastada armadura del guerrero y le coloco una nueva junto a una capa blanca nívea, sobre ella se coloco el cinturón. Miro el cráneo plateado de la hebilla y se rio fuertemente y abrazo al líder que tambien era su amigo de juventud.

El líder del Clan Universal era elegido entre los mas fuertes y sabios. El primer Rey Curios del desaparecido Clan Dragón temiendo que el clan de los solares cayera en  nepotismo y orgullo destruyera a la humanidad que debía proteger decidió que un grupo de guerreros debía aprender las artes de los otros clanes para poder hacer frente en caso de necesidad, o sustituir como maestros al clan desaparecido, para evitar luchas por el poder el clan de los solares o príncipes había pronto elaborado una ceremonia de juramento de lealtad, colocando al líder de los universales como general universal del ejercito de Ubar y como consejero de paz del rey y la nobleza,  así durante cinco mil años imperturbablemente el líder de un grupo universales y vasallo leal del Rey y solo así se convertía en el señor de los universales y protector del pueblo a la muerte del anterior Jayil (líder).

A pesar del juramento siempre había recelo y cierta desconfianza del clan de los príncipes hacia los otros clanes de la tribu de Ubar, sin embargo el Rey Atheron sabia mediar  pues había mostrado gran afinidad por el hijo del ultimo universal, aceptándolo como el principal compañero de juegos y luego de entrenamiento de su propio hijo el príncipe Kassar; y enseñándole mucho de la historia que el mismo pueblo guardaba en su ciudad antiquísima, y sorprendiéndose de la gran inteligencia y destreza que el Joven mostraba aun ante la desaprobación de una parte de la nobleza, sin embargo también porque  veía las ventajas de refinar las destrezas del futuro rey con el rival potencial de la nobleza, el regreso del joven le llenaba de alegría, aunque no tanto al joven príncipe Kassar. Que esperaba también su propia ceremonia de entronización para aclarar algunas cuantas cosas.

En la plaza al frente del palacio la comitiva de los universales traía al guerrero en vítores del pueblo mientras arriba desde el balcón el Rey se aproximo junto a la nobleza con sus doradas armaduras y la marca del sol en su pecho, todos se arrodillaron ante la majestad de la imagen del barbicano y poderoso cacique.
-Salud Gran Atheron señor de Ubar y rey de Kubar, señor del bosque y del monte Luna, monarca del desierto, príncipe del clan Solar hoy es el día, en que nuestro hermano ha vuelto, recibe oh gran Rey a tu siervo, para que reemplace a tu mano fuerte.-dijo el universal que precedía a Korak
-Salud Pueblo de Ubar, mi pueblo, salud hijos míos, señores de los grandes clanes guerreros; salud Korak hijo de Karl; señor de los universales y protector del pueblo. ¿Juras Lealtad a tu rey?-Dijo Atheron. -Lo juro por mi honor!-respondió el universal-nunca  te negaras a un desafió de honor ni batalla-pregunto el rey -Lo juro por mi sangre!-juro el guerrero ¿Levantaras tu espada contra los enemigos de tu pueblo.? --Lo juro por mi vida!- una lluvia de aplausos estallo  al completarse el juramento pero fue interrumpido al observar acercarse al Príncipe Kassar al lado del rey -
¿honraras a tus príncipes y nunca levantaras tu espada en contra del rey?-un silencio incomodo siguió a la pregunta formulada por el príncipe, pues no era parte de la tradición -Juro, príncipe por mi lealtad al Rey, que honrare el honor de los príncipes y no levantare mi espada contra el Rey.-Respondió levantándose lentamente con  enojo en su corazón, Kassar y  Korak habían sido rivales mas que compañeros, y en los entrenamientos Korak se sentía humillado al comprobar la natural fuerza superior del príncipe y este se sentía amenazado al comprobar que le costaba dominar el asombroso poder del universal. Una sonrisa cubrió la faz del joven príncipe a pesar de la torvo semblante de enojo de su padre. La mascara plateada de Korak ocultaba sin embargo el rostro enojado  del Nuevo Jayil. Este era su día después de todo era el día del guerrero. Miro a Kassar y en su mente respondió al príncipe -”Callen hoy las espadas mi príncipe y que hablen las palabras”

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