Bien lo guiare a usted
hacia los aposentos de la reina Janna sin embargo sus escoltas deberán
permanecer aquí y si así lo desean se les dará una visita guiada a través de
nuestra ciudad, se les asignara una guardia y se les permitirá conocer todo lo
que deseen y que se sientan lo mas cómodos posible
-me gustaría permanecer aquí -dijo Kraken en replica- Pues en cambio yo si que me
encantaría conocer todo los encantos de vuestra famosa hospitalidad ja ja
ja,...mmm ¿cobalto? Verdad?- la dama le miro a Karnage, con el Ceño fruncido y
luego le dio una sonrisa espectacular .- así es caballero, ese es mi nombre
¿nos conocemos?
-no pero eso puede arreglarse...espero. - sonrió también
con la mejor de sus sonrisas- que fue bien recibida. -El tiempo lo dirá
caballero.
Korak fue conducido por una guardia real a través de un
espacioso pasillo iluminado por paneles en el techo de una luz blanca que
permitían ver bajorrelieves en las paredes y piso de piedra, imágenes de
hombres y niños subyugados y el de mujeres gigantescas con las espadas o dagas
cortas sobre sus cabezas con un grito feroz de victoria e imágenes de una reina
al cual las guerreras protegían en señal de obediencia y sumisión pero lo que mas llamo la atención a Korak era
la imagen grotesca de una criatura con apariencia de simio y rostro bestial,
copulando con la reina y la adoración de esta criatura con una armadura pintada
extravagante con dorado sobre el bajorrelieve realizado por parte de las
guerreras, era una replica a los bajorrelieves encontrados en las ruinas del
sur. Y el diseño de la ciudad era una copia exacta a menor escala de aquella
gigantesca mole en medio de la selva, agradeció en ese instante con haber
memorizado todos los recovecos y laberínticos pasillos de la primitiva Akernáh
por que ello le permitiría tener la ventaja de conocer mejor este lugar, y
conocer los usos de los lugares mas extraños encontrados y abandonados en
aquella ciudad, ahora lo mas probable es que lo llevaran al centro de la ciudad
justo por encima de las maquinas que sostenían a la nueva Akernáh flotando, la habitación de la reina
quedaba a tres niveles por encima a la cual accederían por un elevador, Korak observaba todo a través de su mascara
de vidrios polarizados, ahora es menester que sepan que esta no solo era
ceremonial, era también un articulo de alta tecnología que permitía al general
Ubariano mantenerse en contacto con la ciudad de Ubar y con los miembros de su
clan y por supuesto con sus escoltas que sabían exactamente donde estaban, pero
Akernáh también tenia sus defensas ante esta tecnología pronto Korak se dio
cuenta que las trasmisiones hacia afuera de la ciudad estaban cortadas y que
aun hacia adentro de las habitaciones estas interrumpían la señal que
comunicaba a los generales que estaban separados. Tres guerreras esmeralda la
versión akerniana de los universales se encontraban detrás suyo con sus
espadas-daga kárlicas en su espalda,
delante de él estaban tres guerreras
rubíes guiadas por la dama de fuego
Cobalto, subió escoltado por las siete mujeres, pronto se encontró en una
amplísima habitación justo por debajo de la grandes habitaciones en forma de
torres en los siguientes niveles encima,
toda la ciudad era una colmena que protegía ese habitáculo interior y
gigantesco de 400 metros de radio en cuyo mismo centro se encontraba el trono
de la gran reina Janna no era una silla era una cómoda en la cual la hermosa
mujer se encontraba sentada, observando a la comitiva, se encontraba sobre una
escalera circular elevada en forma concéntrica de ocho escalones con una piedra
parecida al mármol alrededor del trono veinticinco mujeres guerreras con lanzas
hacían guardia, y en cada una de los 25 puertas cerradas habían cuatro guardias
de guerreras diamante, la habitación estaba oscura a medias solo iluminando a
la reina y a las guerreras cerca del trono en un radio de veinte metros y la
observación de las guerreras y las puertas le fue posible por la visera de su
casco pero aun sin ella la hubiese estimado gracias a su percepción agudizada
por el entrenamiento como universal de la palpitación y respiración de las
mismas.
Le llamo la atención al general era la iluminación difusa
y verdiazul que en la penumbra iluminaba una roca cristalina que iluminaba la
estancia y una imagen dorada de dos
metros de una especie de hombre bestia que parecía dormir, en un tubo
cristalino, la imagen le perturbo por lo realista de los detalles del ser
bestia no tuvo mucho tiempo de contemplarlo pues a una señal de la reina la
imagen desapareció a través de unos paneles en la pared.
-Salud Jayil Korak, señor de los universales. -saludo la
Reina sin darle tiempo a pensar.
-Salud oh gran
Reina Janna -Dijo
Korak haciendo una gran reverencia y mostrando su espada sobre ambas manos en
señal de sumisión una de las guerreras
diamante tomo la espada de las manos de Korak, era la señal del inicio
de las conversaciones, eso pensó Korak.
-gracias por aceptar estar desarmado delante del
trono, Jayil Korak eso es la prueba de su buena voluntad, pero...me permitiría
ver una prueba de su fuerza?- inquirió La reina sin dejar de sonreír
-¿disculpe?- alcanzo a preguntar Korak cuando un puñetazo se estrello contra su
mejilla izquierda haciéndole tambalear, otro golpe de un rodillazo en su
espalda cerca del omóplato lo hizo entenderlo todo, pronto dos guerreras una
diamantes y una esmeralda le rodearon, lanzando golpes a su cabeza y cuerpo, era una prueba de
fuerza muy común, querían ver su poder y fuerza pero el no iba a permitir que
lo midieran tan fácilmente. -Le presento a Raquel y Yocasta, capitanas de las
esmeraldas y diamantes, esperan una buena pelea para mi diversión, ja ja a.-
Debía aparentar debilidad para poder
conocer su fuerza, pero tampoco podía mostrar demasiada debilidad que no fuera
creíble, el primer golpe le hizo entender que peleaban con velocidad media,
lanzo un rayo de energía que una de las guerreras esquivo fácilmente pero dejo
un gran daño en la gruesa pared de la habitación que estallo, dejando un gran
boquete.
Esquivo algunos golpes y dejo que otros le dieran, pero
antes que esto se prolongara demasiado supo que era momento de terminarlo, un
puñetazo a la mandíbula de una de ellas la envió a la base de la escalinata de
la reina inconsciente, la otra, la guerrera esmeralda, sonrió y le miro, era
mas astuta, y muy rápida, lanzo un relámpago de luz azul de sus manos
hacia el Universal, Korak lo esquivo
fácilmente pero esta había desaparecido, esto realmente lo sorprendió, fue muy
rápida la sintió detrás de el pero
demasiado tarde, un relámpago le inmovilizo por unos segundos, haciéndole caer
de rodillas, “para vencerla debo pelear con toda mi fuerza o … pedir
clemencia”. Simulo Intentar soltarse y la guerrera aumento su fuerza.
-¡Por favor reina Janna, suplico tu piedad, tus
guerreras realmente son poderosas y muy fuertes...suplico merced a tu
guerrera!.
***
Mientras tanto en la gran habitación de llegada Kraken se
mantenía en calmada guardia rodeado por 12
guerreras rubíes las otras habían desaparecido en diversas misteriosas
ocupaciones y otras acompañaban a Karnage mientras este les hacia chistes y las
abrazaba estas respondían joviales y coquetas desapareciendo con este en un
ascensor a la parte superior de la ciudad la que aparecía como una ciudad con
calles y edificios.
Las guerreras akernianas eran valientes y fuertes pero
una característica de ellas era su curiosidad, mientras Kraken permanecía firme
e imperturbable como una estatua ellas caminaban a su alrededor girando como
tiburones alrededor de una carnada, les llamaba la atención la quieta apostura
del guerrero y la mascara en forma de cráneo les perturbaba, este era mas bien
callado y misterioso en comparación con el fortachón y jovial guerrero que
estaba con sus hermanas, una de ellas se fijo en las dos dagas kárlicas en la
espalda de Kraken cruzadas formando una X. -¿podemos hacerte una pregunta?- se
atrevo una de ellas acercándose mas, pero Kraken estaba pensando en la señal desaparecida
de Korak y como Karnage se alejaba,ante la mudez del ubarianos la akerniana
extendió su mano al mango de una de las dagas en la espalda de Kraken con forma
de cráneo- no llego a tocarlo giro en 90 grados haciendo frente a la akerniana
-nadie toca mis armas señora.
-¡lo siento!-dijo sorprendida la joven al mismo tiempo
que avergonzada.
En
el salón del trono la reina que había observado la batalla, sonreía al ver como
el Ubariano había esquivado los golpes de sus guerreras y como al final era
derrotado por Raquel, capitana de las guerreras esmeralda, esta interrogo a la
Reina Janna con la mirada, extrañada por la rendición del guerrero; esta le hizo la señal de que lo soltara.
-pocos hombres se rinden ante una mujer aunque sea
poderosa y pocos ubarianos lo hacen antes de caer inconscientes.- apunto Raquel
mientras apretaba mas fuertemente
-no vine a caer inconsciente Jayil Raquel, y realmente
usted me ha mostrado su poder y velocidad no es malo caer ante tal poder,
ademas vine a hablar con una reina, no a luchar, y a pesar de mi armadura mi
misión es de paz.- La capitana Raquel una rubia de ojos verdes no sonreía mucho
soltó al ubarianos con cautela, este suspiro con alivio al verse libre de la
llave en su cuello de la peligrosa guerrera, “creo que no se ha tragado el
cuento”. Cobalto la líder de las guerreras rubíes levanto el cuerpo de la
noqueada guardia de la escalinata, y dándosela a dos de sus subordinadas ocupo
su lugar a la izquierda inmediata de la reina y Raquel a la derecha,
permitiendo a Korak observar el parecido físico entre ambas reina y soldado.
-Raquel es mi sucesora, es mi hija pronto sera reina
por derecho propio y formara un nuevo reino, Cobalto es la primer guerrero del
reino, tienes suerte de no luchar contra ella no habrías sobrevivido. -Korak
miro a ambas mujeres el parecido y belleza de ambas era asombroso pero lo mas
singular es que no aparentaban mucha diferencia de edad entre ambas,
aparentaban estar entre los veintitrés y 28 años probablemente la edad real de la reina Janna superaba
con creces esa edad tal vez en décadas, mientras Cobalto de una belleza clásica
revelaba ojos fríos que solo había visto una vez los ojos de una asesina
-Mi interés como reina es lo mejor para mi pueblo y mis
súbditos, el territorio en nuestro planeta es grande Jayil Korak y nuestra
forma de vida se basa en nuestra independencia como reino de mujeres guerreras,
entiendo que existen guerreras mujeres en su reino también.-Korak respondió
pausadamente – es normal que hombres y mujeres de los clanes sean guerreros
nuestra reina la gran Kassandra es una de las mejores espadachines de Ubar,
mejor aun que el mismo rey Atheron como el mismo reconoce.
-si, lo se tengo, cuatrocientos cincuenta años Jayil
Korak, las mujeres no nos gusta decir nuestra edad excepto cuando sabemos que
no la aparentamos ja ja ja algunos grandes jayiles de los clanes ubarianos
fueron mujeres, algunas hijas mías y nietas, bien, eran renegadas de su visión
grandiosa como akernianas, en fin ya antes ha habido el cruce entre nuestras ciudades,
ahora el pacto que hice con tu padre es para un fin en si mismo, crecemos lenta
pero inexorablemente, de esta manera que debemos formar una nueva ciudad con
todos los nuevos habitantes, precisamente que sus hombres contribuirán al
crecimiento de Akerniak, la nueva ciudad flotante.
–
esto
es muy interesante información reina Janna ¿pero no tardaran mucho en construir
una nueva Akerniak?
– Akerniak
ya esta construida tardamos 12 años Jayil Korak, y el nuevo territorio va a
comenzar mas allá de las colonias de sur, en el origen de nuestras
civilizaciones, tengo entendido que estuvo allá hasta hace poco.-Korak trago
saliva un movimiento imperceptible para el que no estuviera informado.
–
Así
es, tengo amigos en el Sur son pueblos independientes de nuestras civilizaciones,
dudo que deseen participar en de su visión de Akerniak.
Una sonrisa radiante ilumino el rostro de la reina,-No
precisamos su permiso joven Jayil, sino su sumisión, a decir verdad es la
visión de su alteza tu príncipe Kassar, un matrimonio conmigo o mi hermosa Raquel unificaría a nuestro imperio
en uno.
-¿aceptaría estar bajo el mando de Kassar?-pregunto
despectivo, ante la cual la reina dejo ver una sonrisa irónica -No. pero ël no
lo sabe Jayil Korak. -Korak observo la fría precisión de la Reina Janna -¿Sabe
que pienso? usted piensa matarme y a mis amigos para empezar una guerra y luego
de conquistar Ubar ir hacia el sur.
-Seria un plan impresionante pensado por un hombre pero
nosotras somos mas sutiles y pacientes Jayil
ademas realmente necesito de su apoyo Korak, me seria mas útil vivo para
hablar con los reinos del sur, pienselo
un matrimonio con una de mis doncellas le uniría a nosotras y le daría
mucho mas poder y confianza, no le niego que lo que el príncipe Kassar desea es
su muerte- le lanzo una mirada provocativa mirándole de arriba a abajo – lo que
para mi seria un desperdicio. Ademas convencerás luego que su amigo Jayil
Kraken me entregue el Templo de Karonte, la puerta norte de Akernáh que el y su
clan protegen.
-Me revela todo su plan, ¿Que le hace pensar que lo
permitiré? -dijo Korak con dureza,-
ja ja ja, que hermoso eres en verdad, ¿crees de veras que
tienes opción? ¿crees que aun en tu mismo pueblo aceptaran la palabra de un
descastado sobre el de una reina?les
haré creer que tu los traicionaste e intentaste matarme,sera una guerra justa y
rápida
-me dice parte de la verdad pero no toda, me dejo
observar la estatua de la bestia que llama consorte y rey, piensa ¿que su
monigote vendrá de nuevo a apoyarla? - por primera vez en todo el tiempo el
rostro de la reina se transfiguro al oír llamar bestia al ser que ella adoraba.
-Nunca insultes al gran Gork, ¡¡es Mi amado, perro
Ubariano!!...firmaste tus sentencia de muerte.-bajo la mascara de plata Korak
sonreía- ahora viene lo bueno.
A una señal de la reina las guerreras se fueron contra el
universal -termino la diplomacia.

No hay comentarios:
Publicar un comentario