COMO RATONES EN LA
RATONERA, capitulo 10
El deslizador de
arena se elevó lentamente hacia la ciudad de Akernáh, abajo de este un cristal
kárlico daba fuerza a un circuito de gravedad contraria que permitía la movilidad y la elevación del
deslizador en el terreno dentro de la ciudad, a conforme avanzaban Karnage
confirmo su hipótesis, la gran ciudad de Akernáh flotaba bajo el mismo
principio del deslizador pero a una escala mucho mayor y con un sistema mucho más
elaborado para sostener los miles de teliks[1] que debía
pesar la ciudad, una gran puerta redonda bajo la ciudad se abrió y una luz
cegadora envolvió a los visitantes , Karnage apretó los labios mientras a la
vez apretaba el mango de su espada, empezó a recordar el regaño que Dorcas
Magog su abuela le había dado en secreto después de la reunión; durante esos
doce años en que había ascendido dentro del clan de los térmicos hasta el rango
de general se había destacado por su valor en batalla y su descaro hacia todo y
todos, aunque nunca se había casado había recibido el amor y el agradecido
cariño de varias doncellas a las cuales
gentilmente había dado un hijo. Pero las damas de Akernáh eran otra liga, las
había visto en su niñez cuando hacían el pacto con el Jayil Kurios padre de
Korak, y su predecesora y maestra quien lo eligió y preparo como líder de su
clan Térmico la gran Jayil Merida quien
había muerto a manos de cobalto una guerrera de ojos azules del clan de
fuego, su abuelo había sido tomado y seducido por la misma reina quien lo dejo
después convertido en una momia viviente-
Pero no
podía olvidar la batalla contra cobalto, al ver a su Jayil muerta y a Delia
guerrera térmica y su primer y único amor verdadero asesinad eso fue antes de
usar la máscara que protegía su rostro...
***
-¡Maestra!, ¡Delia!; no...
¡¡ayúdenme,,,alguien,,,por favor!!- La Jayil Merida
yacía humeante en el suelo, sus ojos sin parpados parecían abiertos en una
mueca de dolor más allá de la muerte, La bella akerniana Cobalto asesina
experta había dado cuenta de su maestra en tres movimientos y con una sonrisa
de burla había despojado al cadáver de su máscara y se la coloco en el cinturón
junto a otras mascaras de guerreros ubarianos caídos. Delia la hija de su
maestra y sucesora yacía a los pies de Cobalto con un tajo en su corazón.
Estaban en medio del
desierto cerca del oasis de Aduana -
¿Porque hizo esto? Estamos en un
pacto de paz, ¿porque las mato? -La letal akerniana se
volvió hacia el joven guerrero que con lágrimas en los ojos abrazaba el cadáver
de la hija y del padre, y una sonrisa triste y desoladora se formó en su
rostro. -¿Paz?. Siempre estamos en guerra muchacho, y si quieres vivir te aconsejo
que vuelvas a tu villa y no sigas con los térmicos, o acabaras como tu maestra,
ja ja ja. Y supongo que esta era tu noviecita, verdad? Pero si eso es lo que te
pone tan triste puedo compensarte después que
crezcas un poco más, ja ja, - el muchacho lanzo
una mirada de odio y se clavó en la mujer que picada siguió – no me
gustaría tener que matarte muchacho, pero lo haré así que baja tu mirada, en
trescientos años he matado tantos ubarianos para llenar un centenar de
cinturones.
-no te tengo
miedo maldita. yo la amaba a ella, por ella soy un cadete térmico y te acabare
– dijo con determinación más que inteligencia- que lastima, pensé
que serias un lindo consorte pero ahora tendré que matarte bello -los ojos de la akerniana cambiaron de azul intenso a rojo rubí, y una
llama abrasadora surgió de la punta de sus manos, tan rápido que el joven no
tuvo tiempo de esconderse o de escapar, el intenso calor que habría matado a
otros hombres a un metro de distancia antes de tocarlo sin embargo no afecto a Karnage, la fuerza de la
explosión de fuego como un lanzallamas lo lanzo lejos y cobalto lo dio por
muerto, fue su único error, Karnage se levantó, ese era su don único, su cuerpo
se regenero de las quemaduras muy rápido, y una bola de energía se formó en sus
manos y una arrebato tan fuerte como una explosión nuclear salió de sus manos
hacia Cobalto destruyendo todo el paisaje a su alrededor en ochocientos
mts pero ella tampoco murió, aunque no
poseía la capacidad de regeneración de Korak era una guerrera con siglos de
experiencia y su cuerpo se convirtió en llamas vivientes, cada musculo y tendón
se convirtió en una llamarada de fuego asesino y brutal, que se expandía y
contraía alrededor del joven golpeándolo como un látigo.
-¿ah te convertiste en fuego?
Eso es asombroso perra, ¿sabes porque me escogieron?- dijo el joven con una amarga sonrisa- Yo controlo el fuego
enemigo. Cobalto sintió como
una mano psíquica tomaba control de su cuerpo de fuego y de su conciencia, su
técnica de conversión molecular le había tomado siglos y este muchacho imberbe
la estaba controlando sin tener siquiera una preparación natural, otra vez
adopto la forma humana y altero la química molecular de su cuerpo,
convirtiéndose en humo buscando entrar en los pulmones del muchacho y
asfixiarlo desde adentro pero este al verla acercarse se había hundido en la
arena, es mas era de arena. Y desde allí lanzaba rocas a su cuerpo aunque no
podía tocarlo. cobalto tomo de nuevo su forma humana y hablo curiosa con el
jovencito que estaba bajo la arena -¿Quién eres tú? Te
subestime niño, me asombra que puedas combatir como yo, ¿vamos sal de tu
escondite y háblame ¿De quién eres hijo? - pronto la arena bajo los pies de la akerniana tomo la forma del joven
Karnage Magog quien se levantó desde el polvo con la misma mirada de odio – solo las akernianas usamos la técnica de conversión del cuerpo.
-yo no tengo
padre ni madre, mi abuela me ha criado desde siempre. Y mi maestra me convirtió
en su discípulo hace dos años.
- Bueno eres
mucho más poderoso que tu Jayil, ella no hubiera podido enseñarte mucho, sin
embargo yo podría enseñarte...-sonrió provocativamente
-...mucho, mi querido niño ja, ja, ja.
-mientes ustedes no enseñan a luchar
a los varones – dijo lanzando una patada al rostro de
la mujer que lo esquivo por milímetros.
-bien, me
equivoque si te enseño bien – un golpe al mentón hizo
que el muchacho saliera disparado a más de tres metros y antes de caer al suelo
una salva de golpes al torso lo remato, sintió como se fraccionaban y quebraban
las costillas y esternón y se asfixiaba – escucha bien
niño te perdonare la vida – dijo al tiempo que sacaba
su daga akerniana -pero si te vuelvo a ver te prometo que te matare.
***
Bien. creo que pronto me
enfrentare de nuevo a esa bruja y me las cobrare.- Dijo en voz queda como despertando de un
sueño, Korak y Kraken lo miraron esperando una explicación que Karnage se guardó
para sí, así que se encogieron de hombros, la luz azulada y deslumbrante se
hizo más queda y en una semi penumbra al cerrarse la puerta bajos su pies
encontrándose los tres en una amplísima habitación en penumbras, en la cual no
eran visibles, ni el techo, ni las paredes -no estamos
solos jayiles . Dijo Kraken- Korak también se había dado cuenta la
presencia y el quedo latido de los corazones de miles de personas que desde la
oscuridad le veían, poco a poco a parecieron ante su vista cientos de guerreras
akernianas en formación, con lanzas y la larga daga de combate ceremonial que
usaban en su espalda, eran altas y muy bien formadas, y una sonrisa siniestra
se formaba en sus labios, ojos azules, negros y verdes les miraban como gato al
ratón, era evidente que todo era parte de juego, una de ellas la que era la que
parecía ser líder o capitana se adelantó
y expreso su saludo sacando la daga ceremonial por encima de su cabeza en un
giro y floritura muy adornado y poderoso grito “¡salud jayiles!”, así
mismo cientos sacaron sus dagas y
gritaron con poderosa e intimidante voz . -¡Salud
jayiles!-. Otra guerrera con una lanza plateada se adelantó y grito ¡salud jayiles! y a su vez casi dos mil guerreras más gritaron al unísono
-salud!! esto se repitió dos veces más y Korak se dio cuenta que la bienvenida tenia
por sentido mostrar su superioridad numérica sobre los recién llegados, por fin
una hermosa y aparentemente joven mujer de ojos azules, y cabello rojizo oscuro
muy trenzado se acercó al trio, -bienvenido Jayil universal
y comitiva, la reina le espera, mientras tanto su escolta sera bien atendida
por nuestras hermanas, déjenme presentarme, soy Cobalto Caronte líder del clan de fuego y señora de la guerra
en Akernah- bajo la máscara el general térmico abrió los ojos desmesurados y la
boca descubierta formo una O enorme. Ahora si que eran ratones en una gran
ratonera.

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